Miedo

El miedo latente a una agresión, esta elección es dolorosa, me permite ser víctima, refuerza el no merecer, el no tener derecho a existir, el ser culpable por no elegir bien a tus parejas, el decir que no quieres tener relaciones es igual a castigo por no aceptar lo que el hombre quiere, que seducir al hombre y después parar no es válido, al ser culpable y tener remordimiento hubo placer físico, que es incongruente y que queda una memoria en el cuerpo que rechaza el contacto en el cuello por el ahorcamiento, la vergüenza que sentía cuando me descubrieron las marcas me hicieron sentir sucia y con ello atraje la atención, tuvieron paciencia, tolerancia conmigo, había roto las reglas de la casa, al llevar a Alejandro a la casa cuando estaba sola, después vinieron las prohibiciones de no verlo, no hablarle y eso hizo más atractivo el espiarlo por la ventana, nos veíamos a escondidas, había una d

El sometimiento relativo antes y durante la violencia tiene un costo que cobro, mi agresión no es directa pero si es a través del control si me gritas pierdes, el llanto en ocasiones no entiendo por que lloro, no siento lo que estoy llorando pero veo como a través del llanto la otra persona se vuelve vulnerable y le da miedo y es cuando las lagrimas han hecho su trabajo, me han dado el servicio, es una herramienta del control y la manipulación.

A través del dolor sentía que vivía

Los gritos, los golpes, las humillaciones son una desvaloración que me permitía vivirla para después obtener lo que quisiera, manipulaba a través de la culpa

Mantenerme en alerta constante con mis parejas violentas, observar cuales eran los detonantes para continuar el ciclo del auto maltrato que me hacía, el seguir sin tener la fortaleza para terminar relaciones antes de ser una relación codependiente, veía que no era feliz, sentía que no estaba siendo coherente, pensaba una cosa, hacía otra, decía otra. Mis relaciones de pareja las vivía en una locura, en un sin fin de sentimientos de vacío, soledad, desamor, frustración. Quería hacer las cosas diferentes y sólo me daba la vida para ser seguidora de mi pareja en turno, me sentía viviendo una vida para los demás y alejada de mí misma

Normalice la violencia para que fuera tolerable lo que veía, no podía entender por que lloraba tanto mi mamá, para que quería ver a mi papá si cuando lo veía se la pasaba peleando, me impacto ver la agresividad de mi papá en una ocasión el la que fuimos a su departamento y él estaba con su amante, no abrió la puerta y ante eso, mi mamá enfurecida, le grafiteo su auto y ver a mi papá como con el gato de su coche se acercó al auto de mi mamá para aventarlo hacía nosotras fue violento e irracional para mi corta edad, yo no veía que se lo quería aventar a mi mamá, yo vi que fue que me lo iba a aventar a mí, algo había hecho yo para que él se enojara tanto conmigo que paso un año para volverlo a ver, me lo merecía finalmente, no pude decirle que lo amaba, todo paso muy rápido y nadie hablaba de nada, se volvió la casa un panteón silencioso.

«Merezco ser castigada, era el mensaje que aprendí a los 4 años de edad»

Soledad