Oda a la tristeza

Sentimiento lejano que veo en el horizonte

Llevas en tu sendero tonalidades difusas,

Al ver tu presencia,

me invade un profundo y paralizante miedo a dejar de ser,

en ocasiones tu avance hacia mí es con cautela

y en otras galopas sin medida y con fuerza,

siento tanto miedo de ti

que al verte en el horizonte

emprendo un vuelo sin destino

dejándote sin salida, sin poseerme,

quedas atrapada en un sin fin de escombros

que a tu paso eres testigo de los estragos de la vida,

participas sin querer en ausencia de alegría

convirtiéndote en un personaje central de la obra llamada vida,

irrumpes y azotas con fuerza vehemente

se vuelve irremediablemente imposible no sucumbir ante tu presencia.

 Arrogante, vacilante, irónica, sin ética ni sintética, atemporal

Burlas los obstáculos que antepongo en tu camino

Volviéndote evasiva, ágil, pasional en tus intentos por hacerte presente

Te conviertes en un cuervo que está al acecho de su presa

Carroñera, me desarmas de esa conexión con la vida,

Volviéndote insoportablemente presente.

Al verte cara a cara, desafío tu fuerza, presencia, esencia

Quisiera no sentirte y siendo franca, esa batalla la he perdido.

 Se vuelve un juego destructivo queriendo negarte,

Al mismo tiempo niego mi ser,

Abrazo los momentos que por cobardía

No quise voltear a ver

Sabiendo que lo que querías era que te arropara

Porque ese miedo insoportable que envuelve tu ser

Al mismo tiempo eres presa de él.

A pesar de las cuantiosas ocasiones

que corrí al lado opuesto de tu existencia salía de mi misma,

cuanta falta me hacía aceptar tu presencia en mi día a día.

 Te he suplantado con otros sentimientos

Mutilando tu existencia

Cuanta agresividad he usado contra tuya,

¿Quién debería tener miedo de quién?

Yo de ti o tú de mí.

Al mismo tiempo que escribo de ti

Puedo sentirte y ver que tienes una fuerza inigualable

Siento una coherencia el aceptarte, abrazarte

y decirte que siento miedo,

en los eventos que te he sentido,

tú no eres responsable de ellos,

sólo me entregas tu esencia para poder soportar

esos oscuros momentos de mi vida,

me has cubierto con un manto protector

cuanto sacrificio y amor hay en ti para mí.

 Hoy en mi presente,

No quiero escapar de ti,

Permíteme conocerte despacio y sin prisa,

Como un acto de amor de ti para mí y de mí para ti,

Trataré de estar atenta a tu presencia para no negarte

Y así poder tener ese encuentro pasajero

Que me dará fuerza para continuar en la vida,

Hasta nuestro siguiente encuentro tristeza amada mía.