Si poseo me poseen, si pierde su libertad, pierdo mi libertad, si controlo, me controlan, es un juego perverso que no hay ganador y si dolor.

Económicamente en una posesión hay una transacción de compra venta, yo compro atención, amor, afecto, compañía, fidelidad, compromiso, etc. Y vendo ilusiones.

Hay un contrato de compra de tu libertad, de entrega de tu ser, si no está esas escrituras firmadas no se puede sentir amor. Es la expresión de Control, el me perteneces, tu me tienes que dar mi sentido de existencia, mi sentido de persona valiosa, única e irremplazable, llegaste conmigo para dar tu primer último beso.

Pertenencia

Ya no estoy sola, ya tengo compañía, cómplice de vida, esa soledad desaparece en la medida que te poseo.

Sólo con la imagen de ser poseída o poseer a alguien me da una visión diferente a mi día, muy adictivo, seductor, y entra el juego de la seducción, que tan atractiva se ve la pareja, social, familiarmente, me lleva a un encaje socialmente de estatus, de estar viviendo lo adecuado para todos, me regala fuerza, seguridad, pertenencia, pero me aleja del amor

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Mentiras aceptadas, deshonestidad sistemática

Descubrir mentiras tras mentiras, ir viendo verdades de las finanzas, ver que negocios eran parte de un sistema de corrupción que la vida peligraba, que no era quien decía ser, que no se llamaba como se decía, no era soltera como se manejaba, una a una fueron situaciones que se fueron descubriendo, desilusiones, una a una, ver su anillo de matrimonio, confrontarme con la lealtad por un lado de no ser amante, de ver que sus circunstancias me daban miedo.

Por otro lado, el mismo me empezó a dar miedo, no saber con quien estaba, de quien me había enamorado, quise voltear al otro lado para no ver ese día su anillo, para congelarme y no decir nada, eso no sucedió y el temor a su respuesta fue un shot de adrenalina, una revaloración del gusto por el dinero, ¿A cualquier precio?, reafirmación no se si positiva o negativa, Los hombres engañan por placer y las mujeres también.